Neoyorquinos marchan contra ley de Arizona
P
rotestas y contra protestas se realizan en varios puntos del país en el día que entra en vigor la ley SB 1070 de Arizona. En Nueva York una coalición de adherentes a la causa recorrieron el Puente de Brooklyn hasta las oficinas de inmigración en el Bajo Manhattan. Alejandra Soto de NY1 Noticias, estuvo allí y presentó el siguiente informe.
La llaman una ley que convierte en crimen el estatus migratorio de un inmigrante, rechazan las acciones del estado de Arizona con temor a que otros estados sigan el mismo camino e incluso, muchos quisieran no estar ilegalmente en Estados Unidos pero dicen se ven forzados a estarlo.
“Yo entiendo eso, que nosotros estamos invadiendo un lugar que no es el nuestro. Pero ellos que también nos entiendan. Ellos invadieron lo nuestro también, metiendo sus productos allá”, dijo Vicky Ramírez de la organización Vamos Unidos.
Vicky Ramírez es uno de los rostros de la encrucijada en la que millones se encuentran, que en sus países no hay forma de ganarse la vida, según Vicky, desde firmarse el Tratado del Libre Comercio y desde Estados Unidos fortalecer sus leyes migratorias.
“La frontera no la cruzamos nosotros, la frontera nos cruzó a nosotros al haberse apropiado de nuestros cultivos y nuestras tierras”, dijo Ramírez.
Cientos en la Ciudad se unieron a manifestaciones similares en otras partes del país repudiando la ley SB1070 a pesar del fallo que un día antes suspende diversas provisiones de la misma.
Este miércoles una juez federal dictaminó que la ley de Arizona ignora regulaciones federales y falló por el bloquear el que agentes de la Policía verifiquen el estatus migratorio de una persona durante la realización de su deber, y prohibir arrestos de inmigrantes indocumentados sin contar con una orden de registro.
Y mientras la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, apela la decisión, personas como Vicky dicen sólo esperan una regularización que ponga fin al constante ir y venir que divide a tantas familias a largo del continente.
“De aquí para allá yo me iba muy feliz porque tenía que pasar la Navidad y el Año Nuevo con mis hijos. De allá para acá era triste cuando yo me despedía de ellos. Aún no se me olvida su llanto para pedirme que no me viniera porque ellos me necesitaban”, dijo Ramírez.
Y mientras grupos migratorios prometen con más protestas, expertos en el tema pronostican que el pleito jurídico entre el Gobierno del presidente Obama y el Estado de Arizona podría acabar en la Corte Suprema.




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