Catañula prohíbe las corridas de toro
El mundo del toro expresó ayer miércoles su tristeza tras la decisión del parlamento regional catalán de prohibir las corridas, que consideró una forma de cercenar libertades, y llamó a una reacción en favor de la Fiesta Nacional.
La prohibición no supone “una gran pérdida en términos de territorio” para la tauromaquia, que ya había prácticamente desaparecido en Cataluña, donde sólo la Monumental de Barcelona organizaba todavía corridas, declaró el empresario taurino francés Simon Casas.
Se trata, no obstante, de una “agresión” contra una tradición española que va a provocar una “concienciación y una movilización” del mundo taurino, añadió.
Según Casas, el “lobby anticorridas intentará aprovechar esta ocasión” para reforzar sus campañas tanto en Francia como España, pero se van a encontrar un sector del toro que va a reaccionar.
Para el gestor del coso francés de Nimes, que también se ocupa de las plazas de Alicante y Málaga en España, en Cataluña también ha habido un “problema político” en una región que ha querido utilizar la Fiesta Nacional para reforzar su identidad.
Junto a Casas, figuras del toreo también han mostrado su desacuerdo con la decisión de los legisladores catalanes.
El diestro Enrique Ponce consideró la decisión “una coacción a la libertad de los seres humanos precisamente por quienes hace 40 años abogaban por ella” y consideró que todo se debe a manipulación política. “En todo esto hay un trasfondo político maquiavélico por parte del nacionalismo catalán…”, agregó.



Comentarios